Patrimonio cultural y desarrollo local

El patrimonio local representa un elemento clave en el progreso local impulsando el desarrollo de las poblaciones a partir de sus propios recursos. Más en concreto, el patrimonio contribuye a la mejora de la economía local reduciendo la estacionalidad del turismo, reduciendo el desempleo, recuperando las actividades artesanales y la cocina tradicional; y creando incentivos para que la población joven pueda permanecer o volver.

La riqueza económica generada por un bien cultural es su mejor garantía de conservación en cuanto sus beneficios pueden reinvertirse en su conservación.

Para Xabier Paunero, «el turismo cultural se constituye en el eje vertebrador de las nuevas ofertas turísticas, con repercusiones sobre las formas de vida rural y sus habitantes. El turista cultural conforma un segmento del mercado muy apetecible ya que dispone de una capacidad adquisitiva media superior a la del conjunto del mercado. Se trata también de un público más respetuoso con el entorno y las gentes que lo habitan, cualidad que da a este segmento un crecimiento sostenido, con más facilidad que el turismo tradicional» (Paunero, 2001, página 132).

En estos momentos, las comunidades autónomas están efectuando una activa planificación estratégica del turismo que tiene por objetivo que el número de turistas aumente, que permanezca más tiempo, que aumente su gasto turístico y que su experiencia turística sea óptima para que regresen.

Junto al desarrollo económico local, el patrimonio refuerza la conciencia de identidad de una comunidad en base a una memoria histórica colectiva y la consciencia de pertenecer a un territorio que reconocen como propio, al tiempo que colabora a la toma de conciencia de la necesidad de su conservación. El patrimonio cultural necesita ser preservado, conocido y valorado, antes que nadie por las propias comunidades en las que se inserta. Para ellas se trata de un signo de identidad no siempre bien conocido.

Para conseguir estos objetivos se pueden organizar acciones concretas que permitan la salvaguarda, mejora y puesta en valor del patrimonio cultural de un territorio, que permitan dar a conocer hitos patrimoniales y elementos inéditos y curiosos: inventario del patrimonio histórico industrial; recogida del patrimonio arqueológico; localización de las obras públicas vinculadas al medio rural; recogida del patrimonio inmaterial; recogida de toponimia; catalogación y digitalización de fondos fotográficos con el objeto de conservar documentos de la evolución del territorio y de sus gentes; recogida de la documentación que se encuentre dispersa en diferentes archivos para facilitar el conocimiento las comarcas y la labor de investigadores y estudiosos; creación de circuitos de muestras de juegos y deportes autóctonos dirigidos a escolares; creación de una red de asociaciones de voluntariado cultural; sesiones formativas de voluntariado cultural y atención al visitante que permitan a los participantes el conocimiento del patrimonio cultural de sus municipios; talleres prácticos, impartidos por productores y técnicos especialistas en el modelo artesano; centros de interpretación sobre arquitectura defensiva, agua, paisaje…; etcétera.

La importancia del capital humano y la formación para poner en valor los recursos patrimoniales, conlleva a la implicación de promotores, técnicos, y la población en general. La clave para la implicación de la población local en la puesta en valor del patrimonio se consigue formándola para que pueda atender al visitante y mostrar la riqueza del municipio a los turistas: los habitantes de un territorio son los mejores anfitriones del mismo, y la formación de las generaciones más jóvenes permitirá la transmisión de los valores humanos y conocimientos de gran importancia social y pedagógica, implicando a la población con la «marca» de su territorio. Ésta es una labor pendiente en la que queda mucho por hacer y en la que se requiere la colaboración de toda la comunidad, para lograr un fin de interés común.

El trabajo en equipo está fundamentado en las 5 c´s:

  1. Compromiso.
  2. Complementariedad.
  3. Coordinación.
  4. Comunicación.
  5. Confianza.

Nadie sabe de todo; todos sabemos de algo; juntos, entre todos, sabemos mucho.

El turismo rural es una modalidad del turismo cultural desde el instante que su principal atractivo consiste en mostrar una cultura diferente, la rural, a un público interesado en conocerla, el urbano, que acude a los territorios rurales a descansar. El turista dedicará una parte de su tiempo al descubrimiento del nuevo medio que se le muestra a través del patrimonio, aproximándose al entorno que le rodea.

Para Julio Grande, «el patrimonio rural es importante tesoro tanto para nuestras propias comunidades, como elemento básico de estabilidad social y referente de nuestra propia identidad, como valor añadido de nuestro territorio desde el punto de vista del desarrollo turístico. La fase de vincular el turismo rural con una simple oferta alojativa ha terminado. Es preciso entrar en dinámicas nuevas que proyecten a los mercados nuevas posibilidades y nuevos atractivos para posicionar adecuadamente a nuestros territorios en las nuevas tendencias. El patrimonio es sin duda una de nuestras grandes oportunidades» (Grande, 2005, página 35).

Dentro de su estrategia para impulsar el desarrollo económico y social de la montaña de Navarra, se crearon varias rutas en pleno contacto con la naturaleza, que se materializaron en excursiones en medio de enormes hayedos y robledales, en las que el senderista podía descubrir elementos ligados a duros oficios vinculados al bosque como los de pastor, calero o carbonero, con paradas en fábricas de artesanía y particulares que todavía mantenían sus oficios tradicionales como la talla de madera, la producción de queso, la crianza de patos o la forja del hierro.

Los programas de caminos naturales de España han revitalizado y dinamizado las zonas rurales, ofreciendo una nueva alternativa de actividades socioeconómica. Los cálculos más aproximados sitúan entre un mínimo de cuatro y un máximo de diez la media de empleos directos atribuibles a la recuperación y gestión de algunas vías, a los que hay que añadir los empleos indirectos, asociados a otros servicios: alojamiento, restauración, alquiler de bicicletas, etc.

Gran parte de las vías verdes son caminos naturales en los que se han recuperado antiguos trazados de ferrocarril abandonados, vías pecuarias, senderos comerciales y rutas de peregrinación de carácter histórico («el binomio Santiago-Camino de Santiago, constituye uno de los puntos fuertes de la oferta de turismo cultural en España» [Precedo, Revilla y Miguez, 2007, página 208]). Para facilitar aún más la visita se dispone de una amplia información contenida en folletos, guías, mapas y sistema GPS para móviles y tabletas. Dichas información se ha unificado para que adecúen al Método de Información de Excursiones (MIDE), sistema que evalúa y cuantifica las exigencias técnicas y físicas de cada recorrido.

Más información:

http://www.magrama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/programa/

En León existen tres de los 109 caminos existentes, ninguno de ellos en la montaña leonesa:

  1. La Mirada Circular: Ancares Leoneses de Guímara a Balboa.
  2. Cacabelos-Quilós.
  3. Esla: Valencia de Don Juan a Castrofuerte.

Más información:

http://www.magrama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/caminos-naturales/sector-noroeste/

Para María Cruz Porcal, «las vías férreas constituyeron un importante factor dinamizador de los territorios por los que discurrían y un magnífico espejo para reflejar los avances técnicos de la época. Uno de estas históricas infraestructuras de comunicación radica en el amplio espectro de bienes asociados a ellas: puentes, estaciones y túneles, ventas, posadas y paradas de postas, mercados y ferias, construcciones defensivas y religiosas, establecimientos industriales y edificaciones agrarias, paisajes, etc. En todo caso, es importante entender que no ha de constituir una simple suma de elementos puntuales aislados, sino que su valor comporta la existencia de un conjunto estructurado con un significado global». A su juicio, «del amplio abanico de tipos de bienes patrimoniales reconocidos en la actualidad, probablemente éste sea —junto con los paisajes— el que posee una dimensión territorial más acusada, en tanto en cuanto itinerarios, rutas y caminos implican un desplazamiento en el espacio y tienen un alcance local, regional, nacional o internacional; representan procesos de intercambio y, en ocasiones, de cooperación territorial; sus trazados son resultado de una adaptación al medio geográfico pero, de forma recíproca, los flujos que acogen han dejado su impronta en ellos; y se hallan enmarcados a lo largo de sus recorridos por paisajes distintos en los que subyacen organizaciones territoriales diferenciadas» (Porcal, 2011, página 768).

En definitiva, itinerarios y rutas constituyen una categoría susceptible de ser contemplada como bien patrimonial.

Queda manifiesto que el turismo cultural es un elemento clave en el desarrollo local, aunque por sí mismo sea incapaz de «generar un efecto de desarrollo local capaz de fijar la población y renovar los recursos endógenos» (Precedo, Revilla y Miguez, 2007, página 219).

Bibliografía:

Feo Parrondo, F. 2011. Turismo cultural: museos en Asturias. Cuadernos de Turismo, 27: 341-356.

Garrido Samaniego, M.J. 2004. Marketing del Patrimonio Cultural. Madrid: Pirámide.

Grande Ibarra, J. 2005. La cultura, valor en alza. Actualidad Leader, 28: 34-35.

Ortuño Pérez, S.F. 2001. Las áreas de montaña y los nuevos modelos de desarrollo rural. Revista española de estudios agrosociales y pesqueros, 191, 41-60.

Pastor Alfonso, M.J. 2005: Museos y patrimonio alimentario: del sistema de producción al reclamo turístico. En A. Santana Talavera, y Ll. Prats Canals (Coordinadores.), El encuentro del turismo con el patrimonio cultural: concepciones teóricas y modelos de aplicación: 213-230. Sevilla: Fundación el Monte.

PAUNERO AMIGO, X. 2001: Misiones jesuíticas, patrimonio de la Humanidad. Algunos planteamientos para la ordenación del turismo. En A. Cebrián Abellán (Coordinador), Turismo cultural y desarrollo sostenible. Análisis de áreas patrimoniales: 131-148. Murcia: Universidad de Murcia, Servicio de Publicaciones.

Precedo Ledo, A.; Revilla Bonin, A. y Miguez Iglesias, A. 2007. El turismo cultural como factor estratégico de desarrollo: el camino de Santiago. Estudios Geográficos, 262: 205-234.

Porcal Gonzalo, M. C. 2011. El patrimonio rural como recurso turístico. La puesta en valor turístico de infraestructuras territoriales (rutas y caminos) en las áreas de montaña del País Vasco y de Navarra. Cuadernos de Turismo, 27: 759-784.

Ricardo Velázquez, L. 2005. Claves para crear productos. Actualidad Leader, 28: 36-40.

Roigé i Ventura, J.; Fernández de Paz, E. Y Arrieta Urtizberea, I. 2008. El futuro de los museos etnológicos: consideraciones introductorias para un debate. Congreso de Antropología, San Sebastián.

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La Semana de Hacendera de la Montaña Leonesa clausura su tercera edición en Riaño

Mañana, Cidecot y sus colaboradores se reúnen con instituciones académicas a nivel nacional y europeo para poner en marcha un Consorcio de Colaboración en el marco de la Unión Europea.

La III Semana de Hacendera se ha trasladado a la Montaña. Los ciclos de talleres han estado en La Pola de Gordón, Santa Colomba de Curueño, Villablino y se clausuran este jueves en Riaño. La jornada de trabajo en Riaño ha trascurrido con mucho entusiasmo por parte de los más de cincuenta asistentes que acudieron al evento. Seguir leyendo

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Arqueoturismo, patrimonio arqueológico como recurso turístico | Cidecot

Partiendo el concepto de arqueoturismo o turismo arqueológico, se considera una modalidad de turismo cultural bajo la que se presentan propuestas turísticas con la arqueología como ingrediente principal. Esta formula turística alternativa a lo convencional está basada en promocionar la pasión por la arqueología y las iniciativas de conservación de los yacimientos y lugares históricos.

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Laciana confirma su implicación en el Proyecto para el futuro de la Montaña Leonesa

Cidecot y colaboradores llevan la III Semana de Hacendera a Laciana. Hoy Villablino ha sido escenario del tercer taller de esta III Semana, que está en curso desde el lunes y ha desarrollado sus sesiones anteriores en La Pola de Gordón y Santa Colomba de Curueño.

Los asistentes iniciaron las actividades utilizando como herramienta de trabajo el “juego de futuro”, proceso de simulación basado en las características de la comarca. Tras esta dinámica, los participantes han podido comprobar que existen diferentes futuros posibles para la zona dependiendo de las decisiones que se tomen. Seguir leyendo

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La Semana de Hacendera se estrena en el Curueño

Las siguientes sesiones tendrán lugar en Villablino (24) y Riaño (25), de 16:00 a 20:00 horas.

La Semana de Hacendera se celebra por primera vez en el Valle del Curueño. Lo hace en su tercera edición y en la localidad de Santa Colomba de Curueño. Más de medio centenar de montañeses de la región han acudido a la cita que se desarrolló durante la tarde del martes en la Casa Vecinal de Santa Colomba.

Las herramientas de pensamiento estratégico utilizadas a lo largo de la sesión han entusiasmado a los asistentes, entre ellos, muchos montañeses que acudían por primera vez a las Semanas de Hacendera. La dinámica de grupo aplicada en las actividades tiene como objetivo estimular el diálogo, la escucha y el pensamiento acerca del futuro de la Montaña Leonesa a la hora de tomar decisiones. Seguir leyendo

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La Pola de Gordón acoge el primer taller de la III Semana de Hacendera de la Montaña Leonesa

Las siguientes sesiones tendrán lugar en Santa Colomba de Curueño (23), Villablino (24) y Riaño (25), de 16:00 a 20:00 horas.

Pese el mal tiempo y la lluvia, más de cuarenta y cinco montañeses han acudido al primer taller de la III Semana de Hacendera que tuvo lugar este lunes en La Pola de Gordón. Todos los sectores estuvieron representados -Ayuntamientos, Juntas Vecinales, Empresarios, ciudadanía-, y han compartido mesa con el fin de dar continuidad a los trabajos iniciados en la pasada Hacendera. Seguir leyendo

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Mañana comienza la III Semana de Hacendera de la Montaña Leonesa

Las localidades de La Pola de Gordón, Santa Colomba de Curueño, Villablino y Riaño acogerán la tercera edición de la Semana de Hacendera, entre los días 22 y 25 de septiembre, de 16:00 a 20:00 horas.

A partir de mañana, representantes de todos los sectores de la sociedad civil de la Montaña Leonesa se darán cita en la tercera edición de Semana de Hacendera de la Montaña Leonesa, que trascurrirá durante los próximos cuatro días en distintos puntos de la Montaña.

La Pola de Gordón acogerá el primer taller, que tendrá lugar mañana en el Restaurante Camping Bosque de Gordón, de 16:00 a 20:00 horas. Los siguientes talleres se celebrarán a la misma hora en las localidades de Santa Colomba de Curueño – Casa Vecinal (23), Villablino – Biblioteca de la Casa de Cultura (24) y en Riaño – Salón Municipal de Usos Múltiples (25). Seguir leyendo

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La Montaña Leonesa se reúne para celebrar Su III Semana de Hacendera

Los encuentros tendrán lugar entre los días 22 y 25 de septiembre, de 16:00 a 20:00 horas, en cuatro localidades de la Montaña: La Pola de Gordón, Santa Colomba de Curueño, Villablino y Riaño.

Las “Semanas de Hacenderas de la Montaña Leonesa” son ciclos de actividades que, mediante una dinámica participativa, implican a todos los interesados en construir un futuro mejor para la Montaña Leonesa. Este proceso construye una visión compartida, elabora planes de acción y estratégicos, y facilita la participación activa y responsable de la sociedad civil para poner en marcha acciones de desarrollo sostenible en la zona.

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El potencial de la tecnología móvil en favor del turismo sostenible | Cidecot

El avance de los últimos años en mejoras relacionadas con las tecnologías de la información está cambiando a pasos agigantados nuestras conductas a la vez que implementa un conocimiento en nuestro día a día que hace años era impensable. La velocidad a la que la información se desplaza y la facilidad de acceso a partir de una interconexión mundial favorece que el ser humano, hoy en día, tenga la capacidad de incidir en la  comunicación a nivel global como antes nunca se había hecho.

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Turismo Comunitario como herramienta de desarrollo de zonas desfavorecidas

 

Cuando pensamos en turismo a muchos de nosotros nos vienen a la mente los hoteles, los resorts, grandes ciudades, infraestructuras, masificación…, y aunque sea una parte importante del turismo existen otros nuevos conceptos en ámbitos más pequeños y con una demanda creciente. Están surgiendo proyectos de menor tamaño en áreas rurales, autogestionados por las propias comunidades, sirviendo estos como vías de desarrollo a partir de un concepto Turismo Comunitario.

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