Dinamización Juvenil

Durante varios artículos en este blog venimos hablando de la necesidad imperiosa de fijar población, sobre todo joven, en la montaña leonesa. Según la Ley de Juventud de Castilla y León se consideran jóvenes las personas con edad comprendida entre 14 y 30 años[1], y en este contexto podemos afirmar que en la zona de la Montaña Leonesa hay 7.453[2] jóvenes.

Entre las problemáticas enfrentadas por este colectivo identificamos como principales la falta de oferta educativa, la escasez de salidas profesionales, la masculinización, el envejecimiento poblacional (la falta de iguales) y la poca oferta de servicios de ocio y tiempo libre para este sector poblacional, lo que hace que los jóvenes rurales en muchas ocasiones opten por mudarse a un núcleo urbano (pues pese a que el 85% del territorio español sea considerado como rural, el ámbito urbano es el que con creces concentra a la mayor parte de la población).

Todo es consecuencia de un cambio de paradigma que la sociedad posmoderna trajo consigo, el trabajo agrícola y ganadero característico antes de los entornos rurales dejó hace ya años el protagonismo a un empleo industrial-urbano y posteriormente este a un empleo en el sector servicios también mayoritariamente urbano.

Sin embargo, durante los últimos años podemos observar como desde diferentes administraciones tanto nacionales como europeas se ha venido impulsando una mejora de la calidad de vida de las personas del medio rural, buscando en el caso de los jóvenes lograr una igualdad de derechos y oportunidades con respecto a los jóvenes urbanos.

Una de estas políticas de mejora de la calidad de vida, vendría de la mano de la dinamización rural juvenil, que tiene por objetivo, promocionar la participación de los jóvenes en los ámbitos económicos, sociales y culturales, para que no tengan que abandonar su territorio, al mismo tiempo que incrementa su bienestar.

A continuación pasaremos a ejemplificar algunas prácticas de dinamización rural juvenil que han sido exitosas en diferentes territorios a nivel nacional.

El primer proyecto que llama nuestra atención es el de “Jóvenes Dinamizadores Rurales” de Aragón, este proyecto es desarrollado en las comarcas de Jacetania, Hoya de Huesca, Monegros, Cinco Villas, Ribera Alta del Ebro, Ribera Baja del Ebro, Daroca, Bajo Aragón Caspe/Baix Aragó Casp, Matarraña, Bajo Aragón, Cuencas Mineras y Jiloca. Este proyecto busca crear una estructura de dinamización en la que los jóvenes sean el eje principal y se basa en la educación no formal y la información entre iguales. Las actividades llevadas a cabo van desde el nivel más local (realizando exposiciones, conciertos, actividades de ocio etc.) a otras comarcales como encuentros entre jóvenes de diferentes localidades, también se han puesto en marcha antenas informativas que han sido el punto fuerte de este proyecto, buscando personas entre los 14 y los 20 años que desempeñen funciones de informadores de los jóvenes en sus municipios y comarcas. La función de estas antenas de información juvenil es doble, pues informan a jóvenes, y al mismo tiempo, captan iniciativas y demandas entre sus iguales para transmitirlas a los técnicos de juventud, encargados de diseñar los planes y actividades de este colectivo en el territorio. También tienen una web para transmitir información, una radio on-line, han participado en proyectos europeos de voluntariado, seminarios, cursos etc. y así como en ferias, congresos, charlas a nivel local, regional, nacional o internacional.

Otra actividad que merece la pena mencionar si tenemos en cuenta a la dinamización juvenil en zonas de montaña son las llamadas “escuelas de pastores”, existen varias experiencias nacionales como es el caso de Asturias y Cataluña. El objetivo de esta actividad es garantizar el relevo generacional de las explotaciones ganaderas mediante la incorporación de jóvenes a la actividad, buscando una gestión sostenible de las explotaciones y la dinamización del sector, haciéndolo también viable económicamente.

Otro caso interesantísimo es el de Navarra, en la localidad de Aibar-Oibar, que pertenece a las comarcas de Sangüesa/Zangoza y Baja Montaña/Mendi Behera. Lo llamativo de esta actividad es que los jóvenes han sido tanto los gestores como los beneficiarios de las acciones. Se llevó a cabo la creación de un “Gatzetxe” (centro de reunión para jóvenes) para que los jóvenes pudieran desarrollar sus propias actividades. Entre ellas un programa navideño, carnaval, programa de verano, actividades artísticas, formativas etc. Lo característico de esto es que las acciones eran realizadas por parte de monitores, conferenciantes, artistas etc de forma gratuita, y teniendo un bar de referencia del que sacan los fondos para los pequeños gastos, si bien es cierto, que el Ayuntamiento paga el seguro y que con fondos LEADER+ se acondicionó el local.

Este proyecto autogestionado por y para jóvenes, logró poner en realización a personas de diferentes localidades que ahora comparten actividades e intereses.

En Andalucía tenemos un buen ejemplo de creación de herramientas de dinamización “Andalucía Interactiva”, en esta actividad han participado 13 grupos de desarrollo rural. En la provincia de Córdoba se incluyen las comarcas de Campiña Sur, Pedroches y Valle Guadiato; en Granada la de Valle del Lecrín; en Málaga: Sierra de las Nieves, Guadalteba y Nororma; en Jaén: Sierra de Segura y Sierra Mágina; y en Sevilla: Gran Vega, Aljarafe Doñana, Serranía Suroeste y Campiña Alcores. La actividad en sí consistía en la creación de un juego modo “trivial” para ampliar el conocimiento que los jóvenes rurales tienen de su comunidad. El juego fue realizado en varios institutos de las zonas antes nombradas y finalmente se llevó a cabo un macroconcurso con la participación de varios de estos jóvenes. En total han participado 135 institutos y 25.000 jóvenes.

No podemos olvidar el gran potencial que tiene el patrimonio tanto natural como cultural en el medio rural, por eso en las sierra de Francia y Béjar en Salamanca decidieron llevar a cabo un programa de capacitación de jóvenes como Guías de Interpretación de la naturaleza, luchando a la vez de este modo en varios frentes, por un lado contra el desempleo juvenil, por otro se lograba que los jóvenes quedaran en sus respectivos pueblos a la vez que se les capacitaba y cualificaba para una profesión que pone en valor tanto el patrimonio natural como cultural de la zona, a la vez que aumenta el turismo y como consecuencia la actividad económica de la comarca.

La dinamización juvenil tiene un gran potencial y mucho que aportar en la vida de las comunidades rurales. Por ello, desde el Proyecto Vadinia-San Froilán nos ponemos a disposición del colectivo juvenil para apoyarles en iniciativas que deseen realizar para potenciar sus actividades,  participación social y empoderamiento.


[2] Datos INE: Estadística del Padrón Continuo a 1 de enero de 2014. Datos por municipios. Consulta 02-02-2015.

 

Foto: Dani Leoz

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